Un final feliz

Continuando con el análisis realizado en ediciones anteriores, vemos que la falta de motivación de los trabajadores es una de las principales causas de su alejamiento. Si bien planificar estrategias que fomenten el compromiso y la satisfacción laboral debe ser una tarea realizarse durante todo el año, la etapa final del mismo, constituye un punto clave para quienes aún no lo han hecho, lo hagan y para quienes ya lo vienen implementando, cierren el año a lo grande.

La culminación de un año supone la realización de un balance y la planificación estratégica para el año venidero con el objetivo de superarse cada día. Exaltando el valor que representan las personas para el éxito organizacional, esta etapa supone un momento propicio para el reconocimiento de los logros alcanzados. Las celebraciones de fin de año, suponen también una un política de gestión tendiente a demostrarle a las personas lo importante que son para el funcionamiento de la organización y que los logros obtenidos a lo largo del año, es gracias a su trabajo. Asimismo, estas instancias de encuentro y camaradería sirven para poner a los colaboradores al tanto de lo que se espera de ellos el próximo año así como de los objetivos organizacionales a alcanzar; del mismo modo que se realzan valores de compromiso y lealtad con el equipo.

Integrar a la familia de los colaboradores a las celebraciones es otra manera de generar satisfacción y al mismo tiempo permite conciliar vida laboral y familiar haciéndolos participes de sus logros. Brindarles bonos especiales de fin de año, premios anuales por logros, canastas navideñas, etc; con incentivos que motivan y refuerzan el sentido de pertenencia con la organización.

¿Cómo llegamos a fin de año?

Si bien se trata de una etapa de encuentro y celebración, el cansancio en estas instancias se comienza a sentir, así como también el estrés por finalizar trabajos, ya que en muchas organizaciones la demanda de empleo crece en estas épocas.

Siendo un beneficio muy valorado por los colaboradores, la implementación de horarios de verano, constituye un incentivo que cada vez cobra más vigor en las empresas. Esta modalidad de trabajo no solo supone la reducción de horas; por lo general los días viernes, donde la gente se retira antes del trabajo;  sino que en muchas ocasiones tan siquiera de reduce las horas, sino que, si bien se disminuye el horario de los días viernes, se alarga un poco la jornada del resto de los días, lo cual no supone pérdida para la organización. Igualmente, en el primero de los casos, tampoco se generan costos extras para las mismas dado que, si bien se reduce la jornada laboral, se cuenta con personas motivadas y comprometidas los cual se ve relejado en la productividad. Dicho beneficio se realiza por lo general durante el último y primer mes de cada año.

Otra de las formas con las cuales motivar a los colaboradores en instancia de mucho trabajo, es la realización de gimnasia laboral, iniciativa que también se encuentra en auge. Esta modalidad supone la realización, a cargo de un profesional, de instancias de gimnasia dentro del ámbito laboral, generalmente en horas de la mañana. De esta forma los colaboradores se distienden al mismo tiempo que comparten un momento con todo el equipo de trabajo, lo cual reditúa favorablemente física, psicológica y socialmente; reduciendo el estrés y el cansancio corporal.

¿Qué prácticas fomenta su organización en la última etapa del año?