¡Tenés que saberlo!

¿Cómo medir la productividad de nuestros colaboradores?

Optimizando los procesos productivos de la empresa, a través de nuestros trabajadores.

Como dueños y/o responsables de una organización debemos tener en cuenta que una buena evaluación del rendimiento de nuestros colaboradores, es sumamente necesaria a la hora de identificar el perfil de cada trabajador.

 

En el área de Recursos Humanos, la evaluación de desempeño es clave a la hora de implementar estrategias para mejorar el rendimiento y conseguir mejores resultados.

El primer punto a tener en cuenta es la productividad, entendida esta como la cantidad de trabajo que un empleado realiza durante su jornada laboral. Para ello es conveniente contar con una plantilla productiva, logrando incentivar y facilitar herramientas además de procesos de trabajo más eficientes. Siempre con el cuidado de no poner en riesgo la calidad de lo producido, tendiendo presente que la calidad del trabajo producido depende mucho del tipo de sector en el que nos movamos así como de las tareas que cada trabajador debe realizar.

 

El segundo punto a tener en cuenta es la eficiencia, entendida esta como el resultado de optimizar la productividad con un mínimo esfuerzo y/o gasto. En este aspecto, debemos considerar que un trabajador es eficiente, cuando es capaz de desarrollar sus tareas en el mínimo tiempo posible y con un resultado óptimo. Para lograr lo anteriormente mencionado, debemos facilitar a los trabajadores, los procesos y herramientas adecuadas de trabajo.

 

El tercer punto y no menos importante, es el crecimiento profesional de los colaboradores, pero teniendo en cuenta siempre, a la propia empresa. La evaluación del desempeñó permitirá identificar oportunidades de mejora a nivel de capacitación, para fomentar las competencias de los colaboradores en áreas que sean de utilidad para la organización. De esa manera se forma a las personas y al mismo tiempo se potencian los procesos de producción. Trabajador con formación, es siempre un trabajador preparado para ayudar al crecimiento de su empresa, por lo que es menester de ésta, fomentar su desarrollo, logrando de esta manera alcanzar los objetivos que la misma se proponga. Invertir en la formación de sus colaboradores es invertir en su propia empresa. Lo fundamental está en seleccionar en qué áreas formativas que se necesitan reforzar y qué empleados son aptos de recibir esa formación.


Ingresa aquí tu cv